Coca Cola ya no mola

En la gala de los Goyas ha habido nuevas protestas respecto al ERE en las embotelladoras de la península ibérica. Eso me ha recordado que llevaba queriendo enterarme mejor de ese tema.

Coca Cola Iberian Partners no es Coca Cola

Supongo que esto es bien sabido por la mayoría, pero en muchas noticas y comentarios en Facebook no se hace ninguna distinción. Coca Cola funciona con un modelo de franquicias. El “jarabe” (concentrado con la fórmula) se fabrica en Atlanta y se exporta a franquicias embotelladoras de todo el mundo. Estas franquicias operan con relativa independencia y son las encargadas de añadir el agua, el CO2, la botella y la distribución. Supongo que la empresa central establece muchos controles, pero en cuanto a despidos y estructura empresarial probablemente no tengan mucho que decir. En esta nota de prensa de Coca Cola se habla del nuevo acuerdo con sus “Iberian Partners” (CCIP) y parece claro que a ellos la cosa ni les va ni les viene:

“While we’ve had a good system here, our bottling partners wanted to come together to become even better at executing with precision for our customers and consumers in this important market. We applaud them for their leadership.”

Es decir, que Coca Cola pensaba que ya había un “buen sistema, pero sus socios en la península prefirieron juntarse para ser aún mejores. Aplaudimos su liderazgo”. Deduzco que ellos creen que las ventas (y sus ganancias) no van a cambiar y el resto se la trae al fresco.

CCIP está dirigida por Sol Daurella, una de las fortunas mayores de España. Su fortuna familiar se estima en 1900 millones de euros, casualmente es casi la misma que la del principal director de Coca-Cola en Estados Unidos.

¿Cuál es la posición de CCIP?

Ante todo, quiero que quede claro que el hecho de que cite periódicos no quiere decir que me crea a pies juntillas lo que se dice en ellos. Sin embargo, lo cierto es que toda la información que tenemos proviene de otras fuentes. Cada uno es libre de dar a cada cosa el nivel de credibilidad que quiera. Empezamos con un extracto de Cinco Días:

La empresa asegura que “durante la reunión ha insistido que se trata de una medida necesaria y plenamente justificada desde un punto de vista organizativo y productivo” y ha recordado que ya ha puesto encima de la mesa la posibilidad de cubrir 500 nuevos puestos a través de recolocaciones, para los que además se destinarán paquetes específicos de ayuda Asimismo, existe la posibilidad de alcanzar aproximadamente 350 prejubilaciones. “De esta forma, la afectación máxima al final de proceso, podría limitarse a unas 350 salidas en toda España”, subraya.

De aquí se pueden sacar varias conclusiones. La primera es que la razón para el ERE es “organizativa y productiva”. Es posible que esto tenga gran parte de verdad y no he visto que los sindicatos lo nieguen. De hecho parecen aceptar implícitamente que es cierto (lo veremos más adelante). Hay otras posibilidades, como la de que aprovechen para despedir a trabajadores con antigüedad para, más tarde, contratar a trabajadores jóvenes más baratos o que echen a trabajadores madrileños, que cobran más, para contratar en otras provincias de sueldos más bajos. Esta última razón tiene muchos visos de ser real.

Respecto al número de recolocaciones pienso que no es creíble. Mi impresión es que ese número podría ser cierto si muchas familias estuvieran dispuestas a mudarse e irse a otra provincia a ganar menos dinero. La realidad es que eso no siempre es posible o deseable.

Algo parecido pasa con las prejubilaciones. En algún otro sitio dicen que depende de las leyes y de cuántos trabajadores puedan acogerse a ellas. Seguro que, nuevamente, CCIP ha escogido el número mayor entre los posibles. Mi impresión es que los despidos directos serán más cercanos al doble de lo que dice la empresa (o quizás más), eso sin contar los empleos indirectos.

¿Cuál es la posición de los sindicatos?

Esta es, para mí, la parte más confusa. CC. OO. dice que va a denunciar a CCIP porque el ERE “no se ajusta a derecho”. La razón, púramente técnica, es que CCIP es “grupo mercantil”, pero no “grupo laboral”, lo que significaría que los trabajadores no tienen libertad de movimiento entre las diferentes plantas. Desconozco las implicaciones legales de esa diferencia, pero no parece que sea un grave escollo para la compañia. Quizás sea una maniobra negociadora, pero yo creo que no estaría de más que hablasen de razones de mayor peso.

En el mismo artículo se citan las palabras de un representante de UGT:

Desde UGT también anuncian que impugnarán el expediente “si la empresa no acredita su legitimidad para presentarlo”, como ha hecho ya CCOO. “Si los despidos son consecuencia de esta reestructuración hay que dejar claro que todas las empresas por sí solas son viables. Facturan 3.000 millones de euros al año y han tenido 900 de beneficios”, critica Canet.

Es decir, no dicen nada de que el embotellado y distribución se pueda hacer de forma más eficiente, sólo argumentan que con el número de trabajadores antiguo la empresa era viable; sin importar si el sistema era eficiente o no (aquí es donde decía que los sindicatos implícitamente reconocen que se ganará eficiencia con el cambio).

¿Cual es la realidad?

Es difícil de saber. Hay que leer entre líneas y asignar niveles de credibilidad a cada declaración. Mi opinión personal es que CCIP pretende ganar eficiencia primero y ahorrarse sueldos altos después; pero es difícil estar seguro de cuál es el motivo más importante.

Lo curioso es que los sindicatos aseguran conocer todo esto por el documento que ha presentado la empresa; pero por más que he buscado, no he sido capaz de encontrarlo. Puedo entender las razones de CCIP para no hacerlo público; pero ¿cuál es la razón de los sindicatos? ¿No sería lógico que nos dieran la información que reconocen tener? Supongo que es posible que la información esté por ahí y yo, simplemente, no haya sido capaz de encontrarla. He buscado en periódicos y las páginas webs de los sindicatos; pero no ha sido una búsqueda exahustiva.

¿Eficiencia o puestos de trabajo?

Supongo que este es el quid de la cuestión. Aunque comprendo que detrás de los despidos hay historias tristes, me cuesta aceptar que se hagan cosas ineficientes sólo por mantener a trabajadores en sus puestos de trabajo. En un mundo ideal, habría trabajo (o dinero) para todos y las cosas se harían de la forma más eficiente. La realidad es mucho más complicada.

Supongamos por un momento que es cierto que el proceso va a ser más eficiente (y visto lo visto, parece que es bastante creíble). Eso significa, muy probablemente, menos emisiones de CO2 por botella producida.

No sé cuál es el impacto de esas emisiones concretas. Probablemente sea una gota en el océano de CO2 producido por el resto de empresas; pero si pensamos en la industria española global, está claro que necesitamos mejorar la eficiencia y pronto.

De la misma forma, con suerte, las energías limpias harán que algún día el carbón y el petróleo sean innecesarios. Se perderán miles de empleos, pero eso no nos impide investigar para que suceda cuanto antes.

Miscelánea

Para terminar, un par de cosas más.

La primera es que, si es cierto que se ganará eficiencia con el cambio, sería de esperar una reducción en el precio de los productos que CCIP embotella. Sin embargo, no tengo muchas esperanzas.

La segunda es que me resulta bastante curioso que esta defensa de los trabajadores de CCIP la hagan muchos de los mismos que han pedido boicotear Coca Cola en otras ocasiones, Las razones en aquel momento eran otras:

En definitiva, queremos sacar la Coca-Cola de nuestras vidas y de nuestras universidades (y con ella todos los productos asociados al “bienestar”… del gran empresario).»

Es decir, el boicot pretendía dejar de consumir Coca Cola porque era ejemplo de capitalismo. Hay dos posibilidades: Una es que no creyeran que fueran a tener ningún éxito con el boicot (con lo cual mentirían sobre sus intenciones) o que sí (con lo cual CCIP se vería abocada a despedir parte de su plantilla).

Parece que lo importante es meterse con Coca Cola. Si existe porque existe y si no existe porque no existe.

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Gluten si, gracias

Últimamente se ven por todas partes. La nueva moda de la alimentación orgánica (una moda en sí misma) son los productos sin gluten.

A diferencia de los alimentos “orgánicos”, con los que puedo entender parte de la lógica (yo mismo me niego a comer productos inorgánicos que no sean agua o sal), en el caso del gluten no entiendo qué razones han llevado a su demonización.

¿Qué es el gluten?

A parte de una palabra horrible (está a la par con eje pedalierprurito), el gluten es una glicoproteína que se encuentra de forma natural en varios cereales como el trigo o la cebada. En realidad, existen varias proteínas similares que reciben el mismo nombre. El gluten es responsable, entre otras cosas, de la elasticidad de la masa de harina y, más concretamente, del pan. Podríamos decir que la civilización tiene pies de gluten.

La frase anterior fue una excusa para poder poner esta foto.

Por tanto, el gluten forma parte de muchos alimentos tradicionales como el pan o la cerveza, así como de muchos alimentos procesados. De hecho, es muy apreciado por vegetarianos y veganos, que lo usan para dar consistencia y variedad a sus recetas.

Pero…

Desafortunadamente, existen personas que tienen intolerancia al gluten. Las razones pueden ser múltiples: alergia, celiaquía, dermatitis herpetiforme. Los síntomas pueden ser prácticamente inexistentes, simples dolores de barriga o un complejo cuadro clínico. Todo depende del tipo de enfermedad y de la intensidad con la que ésta se presenta. En el caso más común (celiaquía) poco se sabe de las causas, aunque se sabe que existe un factor hereditario importante. Tampoco existe cura, salvo una complicada dieta sin gluten.

Tampoco se conoce exactamente la epidemiología de la enfermedad. Los datos varían entre un 1% y un uno por mil de personas afectadas.

Existe la impresión de que el número de personas intolerantes al gluten ha crecido recientemente, pero no existen datos que lo confirmen. Lo que sí ha mejorado es el diagnóstico, lo cual explicaría que ahora se diagnostiquen muchos más casos que en el pasado. Algo parecido ocurre con el autismo, cuyo número de casos ha aumentado mucho recientemente, más por cambios en el diagnóstico que por alguna causa real. No me extraña que haya quién haya relacionado ambas cosas. Hay gente para todo.

Nuevos casos de autismo en USA

¿Entonces?

La cosa está clara. Los que no tenemos intolerancia al gluten no tenemos razón alguna para evitarlo. Los productos sin gluten no sólo no tienen beneficio alguno para nosotros, sino que su uso continuado puede resultar en una dieta incompleta. Entre otras cosas, parece que existen problemas relacionados con los niveles de selenio. Como decía mi abuela: “come pan, que es muy rico en selenio”.

Además, muchas veces utilizan en su fabricación agentes espesantes como metilcelulosa de hidroxipropilo , xantano o goma guar. Creo que no está de más repetirlo: los alimentos sin gluten se hacen escogiendo cereales que no tienen gluten y añadiéndoles otro producto químico para simular sus propiedades.

Yo por mi parte lo tengo claro, aunque no tiene el exotismo del xantano o la goma guar, yo me sigo quedando con mi gluten.