Los milagros de Jesús

Como siempre, al filo de la actualidad. En esta entrada voy a hablar de un tema que no tiene ni dos milenios. Los milagros de Jesús.

No voy a entrar aquí en si Jesucristo existió o no. Tiendo a pensar que existió alguien con ese nombre, aunque la evidencia no es pasmosa. En lo que sigue supondré que sí.

Lo que no voy a suponer es que los evangelios fueron escritos o inspirados por Dios. Supondré, como hacen los teólogos, que fueron escritos décadas después de los hechos por personas normales que conocieron a gente que conoció a Jesús.

Los milagros.

Existe una corriente entre escépticos que dice que no es necesario descubrir qué método específico utilizó cierto charlatán para conseguir aparentar tener poderes. Hay muchas formas de esquilmar a un pollo (¿es así la frase?) y basta con probar que hay al menos una forma de conseguir el mismo efecto con métodos naturales.

El propósito de este artículo es mostrar que los milagros de Jesús no sólo son pocos y, en general, bastante mundanos; sino que la mayoría son iguales a trucos de magia que se hacen hoy en día y se hacían también allá por el 40 DC.

Como no podía ser de otra forma, Wikipedia tiene un artículo en el que lista todos los milagros atribuídos a Jesús. Ordenados por tipo. La lista empieza con los milagros sobre curaciones:

Veinticuatro milagros sobre curaciones
Siete curaciones de espíritus inmundos
Cinco curaciones de paralíticos
Cuatro curaciones de ciegos
Dos curaciones de leprosos
Otras seis curaciones
Curaciones hechas de modo genérico

También curó a un gangoso y a un par de mariquitas

El problema con las curaciones es que son muy subjetivas. En muchos casos dependen del testimonio del propio enfermo en el momento de la curación y rara vez se realiza un seguimiento posterior. Por esa razón las curaciones milagrosas son, desde tiempo inmemorial, parte del repertorio de muchos charlatanes. Incluso hoy en día, pueden verse curaciones milagrosas en la televisión. No es necesario engañar (aunque en la mayoría de los casos se engaña), simplemente basta un auditorio entregado y con fe y no comprobar las enfermedades, ni antes ni después.

Evidentemente, curaciones muy subjetivas (como la explulsión de espíritus inmundos) o con variación en la intensidad de los síntomas (un ciego rara vez lo es completamente, y no todos los inválidos lo son por problemas en la columna) son más comunes que enfermedades de síntomas claramente visibles como la lepra. Basta ver a los predicadores televisivos de EE. UU. para comprobar que la cura de paralíticos sigue estando de moda (los casos de lepra, por el contrario, están de capa caída).

En ocasiones, Jesús utilizó su propia saliva o barro (o una mezcla de ambas) para ponerla en la parte afligida. Para el lector moderno es un comportamiento extraño. Si otras curaciones las hizo sin tener que tocar a la persona (o sin siquiera estar cerca) ¿por qué usar guarreridas en otros casos? Supongo que ese tipo de cosas eran comunes entre los curanderos de la época y a nadie le parecieron extrañas entonces. Veamos por ejemplo Marcos 7:32:

Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima.
Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;
y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto.
Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien.

Cuando el problema es díficil y meter el dedo en las orejas no es suficiente, es necesario un buen escupitajo.

Diez milagros sobre la naturaleza
La tempestad calmada.
Caminar sobre el agua.
La primera multiplicación de los panes y los peces.
La moneda en la boca del pez.
Cuando secó la higuera.
La segunda multiplicación de los panes y los peces.
La pesca milagrosa.
La Transfiguración de Jesús.
La Transubstanciación del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo.
Las Bodas de Caná.

Los siguientes milagros, denominados “milagros sobre la naturaleza” son de muy diversa índole.

Algunos, como “La tempestad calmada”, “La pesca milagrosa” parecen explicaciones post facto de sucesos normales. Uri Geller, el famoso doblador de cucharas, utilizó esa técnica varias veces, declarándose autor (o catalizador) de cualquier evento inesperado que ocurriese a su alrededor.

“La moneda en la boca del pez”, es la promesa de jesús de que una moneda aparecerá en el próximo pez que se pesque. El evangelio sólo llega hasta ahí, así que nos quedamos sin saber si ocurrió o no.

Las diversas multiplicaciones de panes y peces (el mismo milagro o uno similar aparece un total de seis veces en los cuatro evangelios). Las variaciones en la historia, tanto en lugar como en número de personas, panes y peces no dan demasiada confianza. Se empieza dando de comer a 20 personas con dos docenas de peces y se acaba escribiendo que se dio de comer a cinco mil personas con una barra de pan y una lata de bonito.

Incluso en la actualidad, con cámaras, helicópteros, ordenadores y servicios de noticias, no somos capaces de ponernos de acuerdo en cuantas personas asisten a una manifestación. Diferentes fuentes ofrecen datos de distintos órdenes de magnitud.

Las bodas de Caná es un milagro similar. En este caso es el vino el que se multiplica.

Caminar sobre las aguas es otro milagro que los magos de hoy siguen realizando. En su versión actual, es necesaria una base de metracrilato, invisible una vez introducida en el agua. En su versión antigua quizás bastase con una zona de poca profundidad y unos discípulos entregados.

Las transfiguraciones y transubstanciaciones son milagros mucho más abstractos. El primero es la conversión de Jesús en un ser luminoso y vestido de blanco, el segundo consiste en la afirmación de Jesús de que el pan y el vino son su sangre y su carne.

La transfiguración

Me falta pror comentar uno de los milagros más sorprendentes de Jesús. El día en que secó una higuera:

Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre.
Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.
Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera?
Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

No solamente encontramos a un Jesús colérico, que paga con una higuera el que no tuviera higos ¿qué culpa puede tener la pobre higuera?, sino que luego se hace un lío con el propósito de tal acción.

Dice Jesús “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”. Parece que él mismo se olvidó de usar ese poder al principio, para conseguir los higos (que era lo que realmente quería) en lugar de después, para secar la higuera. La ensañanza habría sido la misma si hubiera hecho aparecer higos en una higuera seca, pero al parecer Jesús iba improvisando, usando sus poderes y luego buscando explicaciones peregrinas.

Aunque también es posible que la higuera se hubiese secado sola, más lentamente de lo que el versículo da a entender, y Cristo se estuviese apuntando otro tanto.

Cuatro milagros sobre resurrección
Una niña de trece años de edad, hija de Jairo.
Lázaro, el de Betania.
El hijo de la viuda de la ciudad de Naín.
La Resurrección de Jesús.

Por alguna razón Wikipedia no considera las resurrecciones como curaciones. En cualquier caso tenemos tres, más la propia resurrección de Jesús.

Dos de ellas son descritas como resurreciones muy poco después de la muerte (de hecho, en uno de los casos el propio Jesús afirma que no estaba muerta sino dormida). El caso de Lázaro es diferente. Llevaba cuatro días muerto, en un féretro bajo una piedra. Supongo que es cuestión de fe. Si los hechos ocurrieron tal cual están descritos, o fue un milagro o fue un engaño deliberado.

Finalmente tenemos la propia resurreción de Jesús. En este caso los testamentos son bastante poco claros. marcos dice:

Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo.

Y Juan:

Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.
Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.

Es decir, Jesús se les aparece, pero en otras formas, y no lo reconocen al instante. De hecho no lo hacen hasta tiempo después, una vez que el supuesto Jesús ya no está con ellos. Bastante sospechoso.

Pero en verdad os digo, el que quiera creer que crea.

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Equinoccio de primavera.

Hoy es el Equinoccio de primavera, seguramente muchos ya conocéis eso de que el día dura igual que la noche, que empieza la primavera, que la sangre empieza a alterarse, etc.

Simplemente voy a añadir unas fotos que quizás muestren mejor que es exactamente eso de que el día dura lo mismo que la noche.

En la siguiente tenemos unas imágenes, que aunque generadas por el Google Earth, no difieren de la realidad en lo que nos interesa. Por supuesto, que nadie se ponga a buscar los paralelos y meridianos pintados en el suelo… Están ahí para que resulte mucho mas fácil identificar cuales son los polos geográficos.

Tenemos la primera imagen, que es la del polo Norte, en la que podemos ver la parte mas oscura de la tierra, que es la parte que queda en la noche, y la clara que es la del día.  El limite entre ambas no queda demasiado claro (ni oscuro…), ya que es precisamente la zona de penumbra.

Polo Norte

 También podemos ver lo que ocurre en el polo Sur.
Polo Norte
 

Lo que ocurriría los demás días del año (salvo el equinoccio de otoño), es que la parte de sombra, invade mucho mas el polo norte, y la parte soleada mucho más el polo sur (al revés en nuestro verano).

 

También se puede ver en los típicos mapas que vemos a veces en el que se representa la tierra en un plano. En esos mapas vemos las partes de noche y día bastante bien marcadas. Las veces en las que vemos precisamente esas marcas como líneas verticales son 2, y hoy es una de ellas.

Polo Norte

Finalmente la imagen de la tierra, donde vemos como la sombra está perfectamente alineada con el eje Norte Sur.

Polo Norte

Dinero I: La crisis y la paradoja del abuelo

Las crisis tienen sus causas y sus efectos. Respecto a los últimos, muchos son claros y otros son sólo reconocibles al cabo de los años; respecto a las primeras, incluso décadas y siglos después, los economistas siguen discutiéndolas.

No pretendo pues explicar cuáles son las causas de la crisis actual; sólo mostrar una forma diferente de entenderla y, específicamente, estudiar una de las explicaciones habituales:

La culpa de la crisis la tienen los bancos.

Siempre que escucho algo así (aunque cabe la posibilidad de que yo mismo lo haya dicho) pienso que el que lo dice tiene demasiada confianza en el sistema. La suposición implícita es que si los bancos se hubieran comportado de otro modo, no tendríamos estos problemas.

En esta entrada argumentaré que, aunque sí es cierto que los bancos son parte del problema, da igual como se porten. Aunque los banqueros fueran bellísimas personas, estamos jodidos igualmente.

Los bancos y el viaje en el tiempo

Supongamos una sociedad en la que no existen los bancos. A parte de ese detalle, todo lo demás es más o menos igual. Incluso existe el dinero (aunque el sistema monetario actual depende necesariamente de los bancos, no vamos a entrar ahora en esos detalles).

Pongamos que nos queremos comprar una casa. Lo más habitual es que una persona normal no tenga suficiente dinero para comprar una casa. Incluso aunque no hubiera bancos e hipotecas (los cuales pueden ser causa de aumento en los precios), es razonable pensar que una casa requiere una cantidad de dinero igual al trabajo de varios años.

¿Qué posibilidades tenemos? Una de ellas es pedir dinero a nuestro tío rico, suponiendo que tengamos uno. Nuestro tío accede a prestarnos ese dinero a condición de que se lo vayamos devolviendo poco a poco. Como somos su sobrino favorito, ni siquiera nos cobrará intereses por el préstamo.

Desgraciadamente no todo el mundo tiene un tío así, y los pocos tíos millonarios y generosos que hay seguro que tienen varios sobrinos en edad de comprarse piso.

Generalmente tres

Otra posibilidad consiste en ahorrar. Quitando intereses y suponiendo de nuevo que sin bancos los pisos podrían ser más baratos es posible que una persona normal pudiese comprar uno tras unos diez años de ahorros. El problema es que generalmente no podemos permitirnos esperar tanto tiempo.

Existe una tercera posibilidad que es una combinación de las anteriores. Para ella necesitamos añadir un detalle más a nuestra sociedad imaginaria: una máquina del tiempo (si nos hemos imaginado una sociedad sin bancos, lo de la máquina del tiempo es peccata minuta).

En este caso, lo que haríamos sería ahorrar durante esos diez años y luego mandar esos ahorros una década al pasado. A efectos prácticos,  una vez decidido que vamos a ahorrar el dinero recibiríamos la visita de nuestro yo del futuro con el dinero necesario.

En cierta forma, lo que estamos haciendo es pedirnos un préstamo a nosotros mismos o, mejor dicho, a nuestro yo del futuro. Una vez recibido el préstamo podemos comprarnos la casa y luego poco a poco nos iríamos pagando a nosotros mismos (ahorrar).

Esta solución tiene las ventajas de que sólo dependemos de nosotros mismos y de que podemos disponer del dinero inmediatamente. La única desventaja es que hace falta una máquina del tiempo, pero eso es sólo un detalle técnico.

Es importante darse cuenta de que no estamos usando la máquina del tiempo para crear dinero (hay formas) ni para ninguna maniobra pseudolegal. Simplemente estamos trayendo desde el futuro un dinero que hemos ganado con nuestro trabajo. Todo perfectamente legal.

Evidentemente, sería un engorro que cada persona tuviera que tener una máquina del tiempo en su casa; además, guardar los ahorros en casa es un riesgo. Una solución mejor sería que hubiera unos centros que se encargasen de todos los detalles: guardar nuestros ahorros y recibir los “préstamos” del futuro. Puestos a imaginar, estos centros serían sociedades sin ánimo de lucro y funcionarían con eficacia exquisita.

Los bancos de verdad

Regresemos por un momento a la realidad. ¿Cuál es la diferencia entre esos centros y los bancos? De acuerdo: los intereses, la falta de eficacia, el ánimo de lucro, no tener máquinas del tiempo etc. Admito que son diferencias importantes, pero no fundamentales. Si pensamos en un banco como una caja negra, no es más que un centro que trae dinero desde el futuro y nos lo da con la condición de que se lo devolvamos antes de que el futuro se vuelva presente.

Ya lo sé, suena inverosímil, pero en líneas generales es correcto.

Tendemos a pensar que los bancos nos prestan su dinero y luego nos piden que se lo devolvamos con intereses, como si fueran un prestamista de tres al cuarto. La realidad es que los bancos crean el dinero que nos prestan, algo que un prestamista no suele poder hacer. No se trata de algo ilegal, de hecho, es la base del sistema monetario fiduciario.

A lo mejor soy yo, pero para mí decir que “traen el dinero del futuro” tiene más sentido que decir que lo crean mágicamente.

En cualquier caso, la idea es la misma. El banco estudia nuestra petición de préstamo e intenta predecir si seremos capaces de pagarlo. En caso afirmativo, crea la cantidad de dinero pedida y nos la da. De nuevo, si pensamos en un banco como en una caja negra, las diferencias entre éstos y los centros con máquinas del tiempo es sólo una cuestión de exactitud en las predicciones.

Podríamos pensar que al banco el futuro le da igual. Que cuando pedimos una hipoteca el banco nos está dando el valor del piso, pero no es cierto. El banco no tiene ningún interés en la casa. Lo que quiere es que le devolvamos el crédito con intereses.

Un ejemplo mejor es pedir un crédito para un negocio. En ese caso, el banco intentará predecir si nuestro negocio tendrá éxito y si, en el futuro, seremos capaces de pagar el préstamo.

Regreso al futuro

Volvamos a nuestra sociedad imaginaria.

Pongamos que pedimos un préstamo a nuestro yo futuro para comprarnos una casa. La idea, como ya sabemos es trabajar duro y empezar a ahorrar para poder disponer en el futuro del dinero necesario.

Sin embargo es posible que, una vez comprada la casa decidamos que no es necesario trabajar tanto o dedicar tanto porcentaje al ahorro. Al fin y al cabo ya tenemos la casa.

La situación es similar a la famosa paradoja en la que uno va hacia atrás en el tiempo y mata a su abuelo antes de que fuera padre de nuestro padre. ¿Desapareceríamos de la existencia en ese mismo momento?

En Regreso al Futuro, esa paradoja se muestra visualmente por medio de una foto de la que van desapareciendo los hermanos de Marty McFly.

En la película, las figuras empiezan a desaparecer cuando parece claro que Marty no va a ser capaz de cumplir su misión (que sus padres se besen en el baile del pez bajo el mar, o algo así). En nuestra sociedad imaginaria podríamos pensar que los billetes prestados comienzan a desaparecer cuando empiece a estar claro que no vamos a ser capaces de pagar el préstamo. Quiero recalcar que no somos nosotros los únicos que perdemos. El dinero desaparece de la circulación.

No quiero dar la impresión de que la culpa de la crisis es que la gente es una vaga y luego no puede pagar sus préstamos. Las causas de que el futuro no se cumpla pueden ser muy variadas: error en las previsiones, falta de confianza, cambios políticos, etc.

Lo importante es que, en un sistema en el que el dinero en circulación depende de préstamos basados en acontecimientos futuros, la paradoja del abuelo está siempre ahí, como una espada de Damocles. No importa si los bancos son buenos, malos o regulares. La economía depende de que no matemos al metafórico abuelo.

Información sin ruido II

En la primera parte de este articulo Informacion sin ruido Hay un buena introducción a como llevar bien un país, en el que no cabe lugar a la improvisación, y no hay problemas en malinterpretar noticias.
Me llamó la atención, el que hay un lugar que parece que es visita obligada a todas las delegaciones de cualquier tipo extranjeras, y por supuesto a cualquier ciudadano norcoreano.

Tambien lo podemos tomar como que hay mucha gente que visita Corea del norte, y todos ellos son tratados igualmente y con gran importancia, ganandose un articulo en el primer periódico nacional.
Veamos algunas fotos de recuerdo:

MangChinos

Estos son de una delegacion china.

mangChinos2

Aqui otra delegación china.

Que no piense la gente que solo hay chinos…

manNiger

Una delegacion Nigeriana.

Y ahora algo que parece salirse totalmente de las poses establecidas:

manSkat

¡Claro!, son unos jovenes extranjeros despendolados de una competición de skate.

Y ahora, para el pueblo mas llano, hacen visitas en grupo, todas perfectamente organizadas. Ni en los imperialistas capitalistas complejos de alienación de Walt Disney, consiguen un nivel de organización tan bueno:
MangKo2

mangKo1

manMedic

Esto es organización, y lo demas cuento!.

Por si alguien le interesa, el lugar en cuestion, parece que es Mangyongdae

Esto es un producto natural

Para no variar las costumbres, esta entrada está basada en un artículo publicado en la prensa. Nuevamente se trata de El País:

Screenshot from 2013-03-06 14:55:12

El artículo trata de un fraude a gran escala detectado en Alemania, donde 150 granjas comercializaban huevos “biológicos”, cuando en realidad no lo eran.

Entrecomillo el “biológicos” por dos razones. La primera es porque el adjetivo en sí no significa gran cosa. Todos los huevos del mundo son biológicos y orgánicos (bueno, todos menos los de zurzir calcetines). La segunda razón es que ese término (y otros similares) tienen significados precisos dictados por ley. Leyes que dependen de cada país; aunque en la UE hay una normativa común.

En este caso parece ser que la normativa incluye el hecho de que las gallinas tienen que criarse al aire libre, fuera de jaulas. En Estados Unidos eso se llama “free range chicken” (“pollos a su rollo” en traducción libre), que es una etiqueta distinta al “organic” que usan para otras cosas. Tiene lógica no mezclarlos porque los objetivos son muy diferentes: En el caso de los alimentos orgánicos la idea es, supuestamente, ofrecer productos libres de ciertos productos y disminuir la contaminación (en un sentido muy amplio). Por otro lado, el que las gallinas se crien al aire libre es, más bien, un asunto de ética.

El artículo empieza hablando de que los alimentos orgánicos son un negocio en expansión en todo el mundo. Que son un negocio en expansión está claro, lo de que lo es en todo el mundo probablemente también: los países pobres como productores y los ricos como consumidores. De hecho:

También en España —más en la elaboración que en el consumo—, que ha pasado de contar 346 productores en 1991 a 32.200 en 2011, y que se sitúa ya como el primer país productor de la Unión Europea. Naranjas, aceite de oliva, queso o vino desarrollados bajo unos estándares muy estrictos en cuanto al uso de pesticidas antibióticos (en el caso de los animales) o métodos de cría.

También es cierto que los estándares son estrcitos. Pero no hay que pensar que el hecho de que sean estrictos implica que son buenos. Los estándares de agricultura ecológica especifican, por ejemplo, el tipo de pesticidas y abonos que pueden usarse. No hay muchas razones científicas u objetivas para preferir los aceptados a los prohibidos y sí muchas para usar los prohibidos.

Es decir, los políticos han creado una situación artificial en la que los agricultores pueden ganar más dinero si aceptan una serie de imposiciones que hacen que su producción sea menos eficiente, sin que los productos sean más nutritivos, saludables o diferentes en cualquier forma de los obtenidos por técnicas tradicionales. Las condiciones son ideales para la estafa.

Por alguna razón, el redactor de El País cree necesario intervenir para calmar los ánimos, y tras decir que el fraude “a gran escala” afecta a 150 granjas, añade:

El caso —aunque se trata de algo puntual— ha levantado un gran revuelo en uno de los países que más agricultura biológica consume. Y si se revelan más infracciones, lamentan los productores europeos, el escándalo puede llegar a dañar gravemente la imagen de todo el sector.

“Puntual” viene de punto, así que siendo estrictos tendría que ser una única granja. En la práctica se puede ser flexible en su uso, pero no tanto como para abarcar 150. En cualquier caso, está claro que el principal miedo es la caída del negocio, más que cualquier otra consideración.

El artículo continúa hablando de la calidad de los productos orgánicos, biológicos o ecológicos, sin dar razones que justifiquen esa calidad. Nuevamente, insisto en que la estafa se descubrió yendo a las granjas y no por un análisis directo de calidad de los pollos.

El artículo sigue en su defensa del negocio afirmando que pese a lo sucedido en Alemania, la situación no puede ocurrir en España. Es difícil de creer, pero no voy a ser yo el que diga que los españoles no somos más fiables que los alemanes:

Lo digo yo

Los técnicos, explica Margarita Campos, presidenta de Intereco —la organización que agrupa a las autoridades públicas de control españolas—, revisan las instalaciones, las semillas, la tierra, los productos que se utilizan, que en el entorno no haya ninguna fuente de contaminación (cultivos transgénicos vecinos, por ejemplo) o, en las compañías ganaderas, que los animales están en condiciones óptimas de bienestar y que no reciben más que alimentos y tratamientos naturales.

[…]

En España, el control de todos esos elementos es constante; pero es cierto que siempre, y como en cualquier sector, puede haber algún pirata”, dice.

Más adelante añade:

La carne, los cereales o las aceitunas procedentes de explotaciones ecológicas españolas viajan a Alemania, Dinamarca, Italia o Suiza. Allí, encuentra a consumidores mucho más ávidos que los españoles por meter en sus cestas de la compra productos certificados. Tanto porque son más naturalesaunque no más nutritivos, como han indicado las últimas investigaciones— como porque su huella ecológica es menor.

Un punto al articulista por recordar que los productos certificados no son más nutritivos. Le faltó añadir que, en general, no saben mejor ni tampoco su huella ecológica es menor.

Pero aún queda eso de que son más naturales. Es una afirmación difícil de discutir, porque la propia definición de natural no es clara. Veamos que nos dice el DRAE, la acepción más cercana es:

3. adj. Hecho con verdad, sin artificio, mezcla ni composición alguna.

La definición del propio DRAE de artificio no nos da mucha infomación sobre lo que se quiere decir:

1. m. Arte, primor, ingenio o habilidad con que está hecho algo.
2. m. Predominio de la elaboración artística sobre la naturalidad.
3. m. artefacto (‖ máquina, aparato).
4. m. Disimulo, cautela, doblez.

Creo que el problema en este caso (como en muchos otros) es del DRAE. Su definición de naturaleza tampoco ayuda. Wordreference es mucho más claro:

f. Conjunto de todo lo que forma el universo en cuya creación no ha intervenido el hombre:

Esto se parece más a lo que yo entiendo por naturaleza. Podemos llamar natural a todo lo que está en la naturaleza, pero entonces nos encontramos con un problema. La mayoría de las cosas “naturales” no existen en la naturaleza.

Definiendo “natural”

No hay gallinas en la naturaleza.

Un gallo y un par de gallinas bankiva. Ancestros salvajes de la gallina doméstica.

Tampoco hay vacas, ni cerdos, ni muchos otros animales domésticos. La mayoría de ellos sólo pueden existir en granjas, con cuidados humanos y sin estar expuestos a depredadores. Esos animales necesitan del hombre para existir. No es sólo cuestión de que el hombre los haya seleccionado, es que no pueden vivir sin él.

Tampoco, como ya he dicho en otro sitio, existiría el maíz, las berzas ni, en fin, prácticamente ninguno de los productos vegetales que consumimos, sino fuera por la tecnología humana.

Pero no quiero sonar irrazonable. Quizás ocurre como con la distinción entre erótico y pornográfico: es difícil de explicar, pero si ves una foto sabes qué es. Quizás lo “natural” sea así, un concepto inasible y difícil de explicar. Al fin y al cabo está claro que un cocido de berzas es un producto  natural mientras que una Pantera rosa (el pastelito) no lo es ¿no?

De hecho, si es natural, es porno

Mi impresión, sin embargo, es que no es así. Por no salirnos mucho del ámbito erótico-festivo, algunos nudistas se hacen llamar a sí mismos “naturistas”. La implicación es que el estado natural del ser humano es la desnudez.

Antropólogos como Marvin Harris, por el contrario, argumentan que no existe cultura humana en la que la desnudez total sea habitual. Existen diferencias culturales en cuanto qué se considera desnudez, claro está; pero existe un “acuerdo de mínimos” respecto a los órganos sexuales primarios.

Es más, dentro de los propios grupos naturistas no existe consenso entre qué es natural y qué no. Hace unos años me pasé por un foro nudista de Internet y recuerdo que existía una discusión sobre si defecar en el agua de la playa era algo permitido o no. La mayoría de los miembros (¡je!) parecía considerarlo una guarrada, pero había otros que afirmaban que era lo más natural del mundo. Yo, personalmente, creo que ambas cosas no son, en absoluto, contradictorias.

La energía atómica para mí y para miles de geólogos es algo totalmente natural. No sólo es la responsable última de que la corteza terrestre sea activa volcánicamente, sino que han existido reactores nucleares de fisión de forma natural (natural en el sentido estricto, es decir, antes de que existiese el hombre). El propio Sol, como todo el mundo sabe, funciona con energía nuclear.

Sin embargo tengo la impresión de que, para mucha gente, la energía nuclear es un ejemplo claro de artificialidad.

En otras palabras, la distinción entre natural y artificial es una diferencia totalmente convencional. Un adjetivo que dice mucho más de nosotros mismos que de la cosa a la que se le aplica. Cosas que ahora consideramos “naturales” no lo eran hace tiempo o no lo son hoy en día en otras culturas.

Mi propia definición de “natural” me dice que lo natural es que los agricultores hagan lo que han hecho desde tiempo inmemorial: usar los métodos más eficientes y aprovechar al máximo la tierra disponible. Cuando se inventó el arado con vertedera en el siglo XI quizás algunas voces clamaron que no era natural o que no se había comprobado fehacientemente su seguridad; pero afortunadamente, si las hubo, no tuvieron mucho efecto.

Dejemos las leyes para lo que son; para velar que los alimentos que compramos tengan una calidad mínima, que las empresas y agricultores no contaminan demasiado el medio ambiente o hacen sufrir innecesariamente a los animales. Pero no permitamos que los políticos decidan que cosas son “más naturales” o “más orgánicas”, eso son conceptos místicos y como tales deben estar fuera del alcance del estado.